Nunca habia visto caracoles así y menos que se llamaran manzana. Nuestros caracoles son domésticos salen despues de la lluvia en los bosques, praderas y sitios donde haya hierbas. Tan domésticos que son comestibles. Las parrillas de caracoles por las tierras de Lérida son famosas y multitudinarias, incluso se apuntan los políticos. Y en las canciones de infancia los caracoles son protagonistas.
Estos caracoles manzana no son autóctanos son importados de las zonas tropicales de Asia y de América del Sur. Fruto de la globalización. Son devoradores de plantas. Para reproducirse necesitan del otro sexo pues no son hermafroditas como la inmensa mayoria de caracoles. Ponen sus huevos en una masa gelatinosa bajo el agua; va depositando la hembra sus huevos deslizándolos de uno en uno. Puede depositar entre 100 y 500 de 2 a 3 mm., lo que le puede llevar de 1 a 3 horas. Algunos lo consideran como un pez.
Se han instasdo en el DELTA DEL EBRO al sur de mi querida provincia de Tarragona ( ver fotografia ) pues han hallado un habitat adecuado, aguas lentas con corrientes suaves. Incluso son capaces de sobrevivir a la sequia enterrados en el fango. Se han convertio en una verdadera plaga para las plantaciones de arroz. No tienen dientes pero si una llengua cubierta de quitina y con ella raspan los brotes de la planta de arroz y los cortan en pequeñas porciones antes de tragarlos.
Su concha posee unas cinco vueltas y crece durante toda su vida, llegando a medir entre unos 40 – 70 mm.de diámetro. El color de la concha es entre marrón- verdoso y el marrón oscuro casi negro. Poseen una gran resistencia y rápida capacidad de reproducción. Están colonizando nuestros arrozales con una velocidad sin precedentes. Y como anteriormente he dicho se alimentan de los brotes tiernos del arroz , y pegan a los tallos sus huevecillos de color rosa, y tan pronto eclosionan ya tenemos un nuevo caracol manzana. Una odiosa plaga que no deseamos.
Anuncios